El sucio secretito de Afganistán (pedofilia social)

El sucio secretito de Afganistán (pedofilia social)Las fuerzas occidentales que luchan en el sur de Afganistán tenían un problema. Con demasiada frecuencia, los soldados que patrullaban veían pasar un hombre mayor caminando de la mano con un muchacho joven y guapo. Su comportamiento les sugería que no era precisamente el padre del chico. Además los soldados británicos se encontraron que los jóvenes afganos con demasiada frecuencia trataban de “tocarlos y acariciarlos”, según me contó la investigadora militar AnnaMaria Cardinalli. “Los soldados no lo entendían.”

Todo esto era tan desconcertante que el Departamento de Defensa contrató a Cardinalli, una científico social, para examinar este misterio. Su informe, “La sexualidad pastún,” no sobresaltó ni siquiera a un solo afgano. Pero las fuerzas occidentales sí se sorprendieron – y se asquearon.

Durante siglos, los hombres afganos han tomado a muchachos, aproximadamente de 9 a 15 años de edad, como amantes. Algunas investigaciones sugieren que la mitad de los miembros tribales pashtún en Kandahar y otras ciudades del sur son ‘baz bacha’, el término que define al amante jovencito que anda con un señor mayor. Literalmente significa “niño jugetón.” A esos hombres mayores les gusta presumir de ellos.

“Tener un chico se ha convertido en una costumbre para nosotros”, dice Enayatullah, de 42 años en la provincia de Baghlan a un periodista de Reuters. “El que quiera aparentar tiene que tener un chico.”

La provincia de Baghlan se encuentra en el noreste, pero los afganos dicen que la pedofilia es más frecuente entre los hombres del sur pashtún. Los pashtunes son la tribu más importante de Afganistán. Durante siglos, los líderes de la nación han sido pashtun.

Ese es el caso de Karzai [se refiere a que es también es un lider de origen pashtum]. Según me contó un estadounidense que trabajaba alrededor de su palacio durante bastantes meses, “la conducta homosexual era incontrolable entre los chicos y los soldados de la Seguridad Presidencial. Esos soldados hablaban de chicos todo el tiempo.”

Y añadió: “No vi a Karzai con nadie. Él estaba en su palacio la mayor parte del tiempo.” Este funcionario americano no quiso ser identificado.

En Kandahar, con una población de alrededor de 500.000 y en otros pueblos, las fiestas en las que estos chicos bailan son un muy popular pasatiempo, con frecuencia semanal. Los muchachos se visten como niñas y usan maquillaje y cascabeles en los pies, mientras danzan ante una docena o más de hombres de mediana edad que les dedican miradas lascivas y les tiran dinero que ellos llevan a casa. Un reciente informe del Departamento de Estado calificó a los “chicos danzantes” como una “forma generalizada y culturalmente aceptada de violación masculina.”

Así que, ¿por qué los estadounidenses y las fuerzas de la OTAN luchan y mueren para defender a decenas de miles de orgullosos pedófilos que son más por habitante que cualquier otro lugar en la tierra? ¿Y como se ha convertido Afganistán en la capital de pedofilia de Asia?

Los sociólogos y antropólogos dicen que el problema es consecuencia de la interpretación perversa de la ley islámica. Las mujeres son simplemente inaccesibles. Los hombres afganos no pueden hablar con una mujer ni mantener ningún tipo de relación hasta después de proponerle matrimonio. Antes de eso, no pueden ni siquiera mirar a una mujer, excepto tal vez sus pies. Es por eso que ellas van cubiertas de la cabeza a los tobillos.

“¿Cómo nos podemos enamorar si no podemos ver su rostro”, dice Mohammed Daud de 29 años a los periodistas. “A los que si podemos ver a es a los chicos, así que podemos decir que son hermosos.”

Incluso después del matrimonio, muchos hombres mantienen a sus chicos-amates, lo que sugiere una vida sin amor en el hogar. Un refrán en Afganistán lo explica: “Las mujeres son para tener niños, los niños son para tener placer.” Imanes fundamentalistas, exagerando un pasaje bíblico sobre la menstruación, enseñan que las mujeres son “impuros” y por lo tanto desagradables. Un hombre casado incluso llegó a preguntarle al equipo de Cardinalli “cómo lograr que su mujer se quedase embarazada”, según dice en su informe. Cuando se lo explicaron, “reaccionó con disgusto” y preguntó: “¿cómo puede uno sentirse deseo de estar con una mujer, a quién Dios ha hecho impura?”

Eso ayuda a explicar por qué las mujeres se esconden – y son apedreadas hasta la muerte si se percibe que se han portado mal. La ley islámica también prohíbe la homosexualidad. Pero los pedófilos contra-argumentan. No es homosexualidad, afirman, porque no están enamorados de sus chicos”.

Abordar el maltrato infame de las mujeres afganas sigue siendo un objetivo primordial de los gobiernos de coalición, o debería serlo.

Pero ¿qué pasa con los chicos, miles y miles de niños pequeños que son víctimas de violación en serie durante muchos años, destruyendo sus vidas – y de paso la sociedad afgana?

“No hay tema más horrible y más merecedor de nuestra atención que esto”, dijo Cardinalli. “He terminado obsesionada con lo que vi.”

Como el caso de un chico que en el remolque de un hombre a quien llamaba “mi señor”, le dijo al periodista de Reuters: “Cuando sea mayor voy a ser un ‘propietario’, voy a tener mis propios chicos”.

Joel Brinkley es un profesor de periodismo en la Universidad de Stanford y es un antiguo corresponsal extranjero, ganador del Premio del Pulitzer para el New York Times

Este artículo ha sido traducido por Utopía

Fuente original: San Francisco Chronicle

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8 thoughts on “El sucio secretito de Afganistán (pedofilia social)

  • 08/09/2011 en 17:54
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    ¡¡Que asco!! Saben me da más asco los primeros que comentaron apoyando la pedofilia (y sobretodo dando concejos) ¡¡Desgraciados!! ¡¡¡vayan a un psicólogo!!! (¬¬ hipócritas que hasta es seguro que aborrecen a un homosexual).

    Deberían mandar a esos afganos desgraciados a la cárcel que se pudran!!! (¿En que mundo se ha convertido? en un ¡¡asco!!)

  • 11/06/2011 en 21:53
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    coronpidos dejenerados los que quieren hacel algo asi

  • 20/01/2011 en 01:15
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    ese pais ai me boyyyyyyyy tener mi chiko para marlo que sea de 9 añitos me encantaria

  • 09/10/2010 en 17:31
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    Lo malo será que si se convierte ya no podrá salir sin ser condenada a muerte por sus amados correligionarios musulmanes.

  • 09/10/2010 en 17:29
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    Coviertase, se quede con la gana, así lo vivirá y podrá hablar por experiencia.

  • 13/09/2010 en 19:56
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    Que tierna costumbre y que bueno que en esos paises exista la libertad de amar a quien te de la gana y los jovenes puedan tener novios mayores. En la sociedad occidental algo tan puro y cristiano como el amor se ha criminalizado. No cabe duda de que el demonio esta detras de la sociedad occidental. Y no cabe duda que el Islam es la religion mas bella. Me dieron ganas de convertirme a musulmana.

  • 06/09/2010 en 21:11
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    Es un ejemplo de la hipocresía de una religión que se considera la mejor y más pura de todas y la única válida. EN la sociedad musulmana existe un gran desequilibrio mental y social a causa de una religión abomibale. Es abominable por lo que predica el Corán y por la sociedad que ha creado. Pero los musulmanes se creen superiores y desprecian nuestra sociedad occidental por infiel e impura, por consioderar a la mujer igual en derechos, por no taparla con burka, y por comer carne de cerdo. EL ejemplo afgano echa por tierra cualquier argumento que esgrimen ahora los turcos cultos y privilegiados en Alemania a raíz de las recientes críticas a la inmigración musulmana. ¿Qué sociedad queremos? ¿Una como la nuestra o una como la afgana?

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