Segundo aniversario de la primera boda gay en Argentina

Miguel y Jose Luis nos envían una emotiva carta de aniversario de su boda:

El pasado 30 de julio se cumplemplieron dos años desde que nos unimos bajo el amparo de la ley. Mucha agua corrió bajo el puente…y quiero compartir este momento.

Recuerdo ese día con mucha claridad, la llegada de la prensa, los llamados telefónicos y los mail (en ese entonces no tenia face).Una locura que no habíamos programado y estaba muy lejos de nuestra intención. No nos dábamos cuenta que protagonizábamos un hecho histórico.

Con el correr de las primeras horas del día, y poco a poco, fuimos cayendo en la realidad que nos tocaba vivir y que por suerte habíamos elegido.

Primera boda gay en Argentina homosexual Miguel Ángel Calefato y José Luis David Navarro

La imagen constante de la pareja de Buenos Aires en sus preparativos de boda invadía las pantallas de los LCD y ahí estábamos nosotros ya casados, desayunando con familiares y amigos. No tardo mucho tiempo en sonar mi celular ( no sé bien de dónde sacaron mi número).Era La gente de la producción de TN para hacernos una nota…fue muy raro ver en la pantalla la imagen de Larrese y Vanelli y escuchar al mismo tiempo mi voz en diálogo con el periodista hablando sobre nuestro ya consumado casamiento.

Después de eso todo fue una vorágine de notas, llamados de radios para notas en vivo, desde Córdoba, Buenos aires, Santiago etc., etc. , etc.…

Era un tanto inentendible, para muchos, que una pareja del interior, anónima, tenga el protagonismo por haber hecho uso de la nueva ley de matrimonio igualitario antes que aquellos que lucharon mediáticamente para el logro de la misma. Ellos “merecían ser los primeros” como se escucho decir en algún medio. Y aquí es donde quiero detenerme un momento.
Reconozco y agradezco a todos lo que lucharon fervientemente para que la ley se sancionara pero…qué importancia tiene la forma de luchar para lograr los mismos derechos con los mismos nombres como decía el slogan.

Nosotros, desde un lugar remoto a la Capital Federal, teníamos y tenemos día a día el compromiso de una concientización cara a cara con el medio que nos rodea. Lejos de la exposición pública, lejos de los estereotipos, Miguel y yo, logramos que el mundo que nos rodea, abra su mente y su corazón. Como debe ser, tanto para los heterosexuales como para los gay, es decir para todas los seres humanos.

Nadie deja de ser homofóbico por la sanción de una ley. El trato cotidiano, el conocimiento cercano debería ser uno de los mecanismos más idóneos para llegar al puerto de la aceptación y de la convivencia.

Aún más, los estereotipos mostrados por los medios generalmente no son exponentes en los cuales el mundo se ve reflejado. Yo no me identifico con Suller o con Fort como creo que muchas mujeres no se ven representadas por la Pradon o por la Rincon. Tampoco todos los hombres heterosexuales se ven como Listorti o como Mauro Viale, los que muchas veces nos hacen dar vergüenza ajena. Y así hay cientos de miles de modelos que no representan a nadie, porque cada ser humano es único e irrepetible. Querer formar guetos es tener un criterio de opinión sumamente estrecho.

Nosotros tomamos nuestro casamiento con tanta naturalidad que cuando pienso en él, recién tomo conciencia de todo lo que se logró. Quizás porque siempre nos sentimos con las mismas obligaciones y derechos que todos los demás pero a la hora de la verdad no teníamos los mismos derechos. Estuvimos 27 años juntos y…

No podíamos disponer de nuestros bienes, como los demás.
No podíamos acompañarnos en la enfermedad, como todos los demás.
No podíamos presentarnos en la sociedad, como todos los demás.
No podíamos acceder a la posibilidad de adoptar un niño, como todos los demás.

AHORA SI, PODEMOS TODO, COMO LOS DEMÁS.
Y lo más importante: no les restamos ningún derecho a nadie, solo obtuvimos lo que nos corresponde como ciudadanos.
Entiendo también que quizás el nombre de matrimonio no sería el más adecuado, por su connotación religiosa, pero entonces tendría que ser modificado también para todos los habitantes del país que quieran unirse legalmente, ya que no solo hay católicos, hay judíos, evangelistas y ateos. Todos ante el estado debemos ser iguales.

Lo religioso pasa por otro lado, pasa por las creencias de cada uno y para lo cual existe libertad de opción. Sé positivamente que dimos un paso importantísimo, estamos hace ya 2 años incluidos legalmente en la sociedad. El resto; la aceptación, la inserción y bla, bla, bla…depende pura y exclusivamente de nosotros. IGUAL QUE TODOS.

FUIMOS LOS PRIMEROS Y ESTAMOS ORGULLOSOS .ESO NO LO PODRA CAMBIAR NADIE

Gracias por leerme, es mi granito de arena para una sociedad más justa e igualitaria

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Deja un comentario en: “Segundo aniversario de la primera boda gay en Argentina

  • 01/08/2012 en 13:01
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    Muchas gracias por compartir nuestro granito de arena.

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